Brigadistas combaten incendios que arrasan más de 15.000 hectáreas en la Patagonia argentina
Incendios forestales fuera de control en la Patagonia argentina consumieron hasta el domingo más de 15.000 hectáreas y arrasaron varias viviendas, mientras cientos de brigadistas y vecinos voluntarios intentan contener el fuego en cuanto llegan las primeras lluvias a algunas zonas afectadas.
El incendio más grande empezó el lunes cerca la localidad de Epuyén, en la provincia de Chubut, y en una semana afectó un estimado de 11.970 hectáreas, área que se duplicó entre el sábado y el domingo, según informó el Servicio Provincial de Manejo del Fuego en un comunicado.
En la tarde del domingo, se registraron algunas lluvias en la zona, para alivio de residentes como Attila Missura. "Estamos muy contentos, ojalá siga así", dijo a la AFP en un diálogo telefónico desde Rincón de Lobos, una de la zonas más afectadas.
Más de 500 personas entre brigadistas, rescatistas, bomberos, fuerzas de seguridad y personal de apoyo trabajan en los focos de fuego. Y las brigadas comunitarias compuestas por decenas de vecinos apoyan las operaciones en primera línea.
"Es un estado de alerta, tristeza y angustia a la vez, que no se conoce si nunca estuviste en un incendio, es como un estado de guerra", contó Missura, de 59 años y quien se dedica a ofrecer cabalgatas turísticas por la región.
Los incendios se producen un año después de los peores fuegos forestales en la Patagonia en tres décadas, con 32.000 hectáreas afectadas, en una seguidilla que pone bajo presión a los sistemas oficiales y comunitarios de combate del fuego.
Missura dijo que, ante los primeros focos, los vecinos se organizaron en grupos para cargar agua o tapar cenizas con palas y que tuvieron un "gran desempeño".
Señaló que los aviones hidrantes tardaron varias horas en llegar cuando se inició el fuego a pesar de que las autoridades estaban avisadas y consideró que la demora "amerita una investigación".
Pese al esfuerzo de cientos de brigadistas, el fuego devoró miles de hectáreas de vegetación y rodeó la pequeña localidad de Epuyén, un paraje de poco más de 2.000 habitantes encerrado entre un lago de origen glaciar y cerros con bosques nativos.
El gobernador de Chubut, Ignacio Torres, dijo en una entrevista radial que la situación en la zona amaneció "más tranquila" el domingo pero que "sigue siendo muy crítica".
Torres llamó a "no relativizar nunca más la implicancia del cambio climático" y destacó que la provincia atraviesa "la peor sequía desde 1965".
- Incendio gigantesco -
El otro gran foco activo se encuentra en el Parque Nacional Los Alerces, también en Chubut. Su extensión no fue precisada por las autoridades, aunque Greenpeace calculó que el jueves ya había superado las 1.000 hectáreas.
Además, las brigadas trabajan para mantener contenidos otros dos incendios en Chubut y Santa Cruz que ya afectaron casi 3.800 hectáreas en los últimos días, informó la Agencia Federal de Emergencias.
El domingo se sumaron a las operaciones más brigadistas desde la provincia de Córdoba (centro) y el vecino Chile ofreció ayuda.
"Las instituciones están sobrepasadas, nosotros también. El incendio es gigantesco, lleva días teniendo comportamiento extremo. El agotamiento físico y mental nos tiene al límite", escribió el sábado en sus redes la Brigada Patagónica, que como muchas otras se financia con donaciones.
Un brigadista voluntario que trabajaba en la zona de Epuyén está internado en terapia intensiva en Bariloche por quemaduras graves, informaron autoridades sanitarias a la prensa local.
Unos 3.000 turistas fueron evacuados de la zona en los últimos días y al menos 10 viviendas se incendiaron, señaló Torres.
C.Abatescianni--IM