Iraníes enfrentan viajes arduos ante la parálisis aérea causada por las sanciones de EEUU
Salir de Irán en avión siempre ha requerido paciencia ante las restricciones y los retrasos, pero las nuevas sanciones de Estados Unidos han provocado la suspensión de vuelos con muy poca anticipación y dejan a los viajeros, cansados de la guerra, sintiéndose atrapados.
Entre quienes buscan a toda prisa una forma de irse se encuentra Mitra, una mujer de 49 años que planeó viajar a París vía Estambul junto con su hermano, pero que ahora se enfrenta a un largo viaje por carretera para llegar a Turquía.
"Algunas aerolíneas siguen vendiendo boletos, pero los siguen cancelando. Sinceramente, nos hace sentir completamente atrapados", comentó a un periodista de la AFP en París, utilizando un seudónimo por temor a represalias de las autoridades.
"Cuando nos dijeron que se habían suspendido los vuelos, decidimos viajar a Estambul por tierra", contó.
Mitra pagó alrededor de 75 dólares para reservar un asiento de avión a la ciudad iraní de Tabriz, desde donde viajará con su hermano por carretera durante varias horas para llegar a la frontera.
En Van, Turquía, se hospedarán en un hotel, ya que la espera en la frontera puede ser larga y caótica.
"En este momento, solo esperamos poder salir, de verdad. Incluso podrían cerrar la frontera terrestre", lamentó.
Durante décadas, los iraníes han vivido bajo sanciones extranjeras y restricciones impuestas por las autoridades de su país a sus libertades personales.
Estados Unidos agravó sus temores la semana pasada al endurecer las restricciones sobre la industria aeronáutica iraní, en un intento por asfixiar la economía de la república islámica en el contexto de la guerra en Oriente Medio.
Los pasajeros que reservaron boletos desde Irán hacia destinos en toda la región, como Emiratos Árabes Unidos, Irak, Omán y Turquía, se han enfrentado a cancelaciones con poco aviso a medida que las últimas sanciones surten efecto.
- Obstáculos -
Un periodista de la AFP en el aeropuerto internacional de Teherán describió el caos que vio tras la reciente anulación de un vuelo a Dubái. Los viajeros se agolparon en el mostrador en busca de respuestas del personal y otros corrían para recuperar su equipaje.
Nadie en la terminal aérea parecía tener certeza de qué vuelo despegaría a continuación, o si es que algún avión podría dejar tierra, señaló el reportero.
Emiratos Árabes Unidos, Georgia y Azerbaiyán han confirmado oficialmente la suspensión de vuelos. Un agente de viajes en Teherán le dijo a la AFP que también se paralizaron los trayectos a Bagdad, Mascate y Catar.
Las barreras para viajar han sido un problema para los iraníes desde mucho antes de la guerra con Estados Unidos, con procesos de visado arduos y boletos caros como constantes.
Las últimas sanciones de Washington, anunciadas por el secretario del Tesoro, Scott Bessent, han añadido otra capa de obstáculos para los turistas iraníes.
- Demanda "muy alta" -
Incluso después de pasar por seguridad y el control de pasaportes, permisos de vuelo han sido retirados a menos de una hora del despegue, según los pasajeros.
Un avión incluso se vio obligado a dar vuelta en pleno vuelo la semana pasada cuando se dirigía a Dusambé, la capital de Tayikistán, después de que Turkmenistán se negara a permitirle cruzar su espacio aéreo, informaron las autoridades iraníes.
Tras la cancelación del trayecto a Dubái, la atención de los pasajeros en el Aeropuerto Internacional Imán Jomeiní de Teherán se centró rápidamente en un destino que aún tenía vuelos disponibles: Turquía.
Ese país, junto con Omán, canceló las llegadas de la aerolínea privada Mahan Air, según Bessent, pero algunos, como Shirin, de 31 años, tuvieron suerte y lograron salir en un preciado vuelo a Estambul.
"Esta situación es extremadamente extraña y preocupante porque hay muchos menos vuelos que antes, y hay una alta probabilidad de cancelaciones", explicó a la AFP desde Estambul, donde esperaba abordar otro vuelo a Toronto.
"Tampoco hay asientos disponibles porque la demanda es muy alta", advirtió.
Dijo que "no tenía otra opción" que volar, a diferencia de quienes toman rutas terrestres para salir de Irán, debido a un problema de salud.
Por ahora siguen disponibles rutas hacia Afganistán, Pakistán, China, Rusia, Malasia y Tailandia.
Pero a medida que los asientos para salir de Irán se llenan rápidamente, otras personas se han quedado varadas y buscan soluciones.
El viaje de Mitra y su hermano ahora los llevará a pasar horas en la carretera y en un hotel, y a gastar cientos de dólares que no habían planeado inicialmente, solo para llegar a París.
"Es difícil aceptar que llegar a un lugar que debería ser un simple vuelo se haya convertido en un viaje tan largo y difícil", dijo.
H.Giordano--IM