Il Messaggiere - Innes FitzGerald, "la Greta Thunberg del atletismo", altavoz en el Europeo por la causa ambiental

Innes FitzGerald, "la Greta Thunberg del atletismo", altavoz en el Europeo por la causa ambiental
Innes FitzGerald, "la Greta Thunberg del atletismo", altavoz en el Europeo por la causa ambiental / Foto: Philip FONG - AFP

Innes FitzGerald, "la Greta Thunberg del atletismo", altavoz en el Europeo por la causa ambiental

La británica Innes FitzGerald, apodada la "Greta Thunberg del atletismo", quiere desarrollar a la vez su carrera deportiva y su activismo, aunque ello la lleve a adoptar compromisos difíciles.

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La mediofondista de 20 años, gran esperanza del atletismo británico, se ganó el apodo desde que rechazó en 2023 una convocatoria a los Mundiales de Campo a Través por razones ecológicas.

Correrá el domingo los 5.000 m del Campeonato Europeo de atletismo en Birmingham alegre por poder desplazarse a una gran competición en tren, ya que le da un "nudo en el estómago" al pensar en el impacto medioambiental de usar un avión.

Nacida el 6 de abril de 2006, Innes FitzGerald creció en una pequeña granja de Devon, al suroeste de Inglaterra, en el seno de una familia de horticultores bio que le transmitieron el bienestar de las grandes caminatas y visitas al mar.

"Esa conexión con la naturaleza siempre ha estado ahí y mi familia siempre ha insistido en la importancia de proteger nuestro medio ambiente", cuenta a la AFP esta atleta alta y delgada.

Su padre, Joe, llegó a ser detenido por organizar una sentada con una pancarta en la que decía estar "aterrado por el futuro de todos nuestros hijos".

Durante la pandemia, confinada en su región natal que es conocida por sus páramos salvajes, Innes FitzGerald descubrió la carrera a pie y empezó a brillar entre el barro de las carreras campo a través.

- "Hacer reflexionar" -

En diciembre de 2022, con solo 16 años, se quedó a las puertas del podio en los Campeonatos Europeos de Campo a Través júniors (sub-20) en Turín.

Más allá de su edad, hay otro punto que sorprende: FitzGerald logró brillar en Italia pese a un complejo viaje de 20 horas entre un autobús nocturno, bicicleta y tren.

"Fue en sí mismo una aventura", recuerda sonriendo sobre ese viaje, más de tres años después y consciente de que su caótico trayecto seguramente le costó la medalla.

Pero tomar un avión era entonces impensable para la adolescente. Un mes más tarde, cuando era elegible para los Mundiales de Campo a Través en Australia, declinó ser convocada.

"Tenía nueve años durante el acuerdo de París en 2015 y ocho años más tarde, las emisiones mundiales seguían aumentando y nos llevan a la catástrofe climática", escribió en una carta dirigida a la Federación Británica de Atletismo.

En la misiva explicó que el impacto medioambiental de un vuelo a Australia es demasiado grande para que ella pueda decidirse a montar en el avión.

Esa toma de posición, rarísima en el deporte de alto nivel, es compartida por numerosos medios de comunicación, impresionados por la solidez de sus convicciones ecológicas por las que la apodan la "Greta Thunberg del deporte".

"Fue muy difícil pero estoy feliz de haberlo hecho porque se habló mucho de ello y conseguí hacer que la gente reflexionara. Eso vale mucho más que cualquier carrera", explica a la AFP.

- "Nudo en el estómago" -

Ahora con 20 años, la deportista mantiene intactas sus convicciones, pero al ser ya una atleta profesional con resultados cada vez más sólidos, ha tenido que tomar la difícil solución de viajar en ocasiones en avión para vivir su sueño de deportista.

"Cuanto más progreso, más puertas se abren para competiciones internacionales. Cada vez es más difícil renunciar", explica la múltiple campeona de Europa júnior (campo a través, 3.000 m, 5.000 m), que participó en 2025 en sus primeras reuniones de Liga de Diamante y en sus primeros Mundiales sénior, en Tokio.

"Cuando monto en un avión para ir a una competición, no tengo ganas de estar ahí. Tengo un nudo en el estómago, una parte de mí dice que no está bien", afirma.

Pese a todo, la atleta trata de mantener el estilo de vida más sobrio posible: es vegana, durante el invierno boreal estudia en Exeter y nunca realiza convocatorias de entrenamiento en el extranjero. En ocasiones participa también en manifestaciones por el clima.

"Habrá quienes consideren que es hipócrita pero es un compromiso que estoy dispuesta a hacer por ahora (...) Sigo cuestionándome y me hago la promesa de hablar siempre de los desafíos climáticos porque tengo una influencia gracias a mis resultados deportivos", destaca FitzGerald.

"Los científicos y personas preocupadas por el clima no suelen mezclarse con los deportistas. Para mí, poder servir de puente entre esos dos mundos, es muy importante".

N.Tornincasa--IM