Il Messaggiere - Jugar la carta de los kurdos en Irán, una apuesta arriesgada para EEUU y Israel

Jugar la carta de los kurdos en Irán, una apuesta arriesgada para EEUU y Israel
Jugar la carta de los kurdos en Irán, una apuesta arriesgada para EEUU y Israel / Foto: Safin HAMID - AFP/Archivos

Jugar la carta de los kurdos en Irán, una apuesta arriesgada para EEUU y Israel

Una de las formas que pueden verse tentados a barajar Estados Unidos e Israel para poner derrocar la república islámica en Irán es la de alimentar la tensiones étnicas internas del país, en particular la carta kurda. Una apuesta que atrae a los estrategas militares, pero que puede salir cara a largo plazo.

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La mayoría de los 90 millones de habitantes de Irán es persa, y aunque las tensiones étnicas y religiosas de los grupos minoritarios son menores que entre sus vecinos de Afganistán, Pakistán e Irak, emerge el descontento hacia el clero chiita en el poder.

Pero desde que Estados Unidos e Israel mataron el sábado al líder supremo de la República Islámica, el ayatolá Alí Jamenei, Teherán ha lanzado proyectiles contra grupos armados kurdos iraníes en una región montañosa del norte de Irak, cerca de la frontera con Irán, en la que se refugian facciones contrarias a la estructura teocrática impuesta en 1979 tras la revolución que derrocó al sah Mohammad Reza Pahlavi.

Un miliciano murió el miércoles en uno de estos bombardeos, según un responsable kurdo.

Medios estadounidenses afirman que Estados Unidos tiene previsto armar a milicias kurdas para provocar un levantamiento contra el poder, una información "completamente falsa", según la portavoz de la Casa Blanca.

No obstante, informó de que el presidente estadounidense, Donald Trump, había "hablado con dirigentes kurdos" sobre la base militar de Washington en el norte de Irak.

- "Presencia sobre el terreno" -

Los combatientes kurdos, a los que Teherán califica de "terroristas", son los "más organizados del movimiento de oposición iraní en sentido amplio", explica Mohammed Salih, investigador del Foreign Policy Research Institute, en Estados Unidos.

Por el contrario, aunque Reza Pahlavi, hijo del último sah, goza de cierto reconocimiento gracias a su nombre, no cuenta con apoyo armado en territorio iraní, recuerda.

"Dada la dirección que están tomando las operaciones en Irán, Estados Unidos e Israel van a necesitar presencia armada en el terreno, partiendo de la base de que no tienen intención de enviar sus propias tropas», considera Salih.

Los combatientes kurdos pueden desempeñar, en mayor o menor medida, el rol de apoyo que tuvo la Alianza del Norte en 2001 contra los talibanes en Afganistán para crear una zona segura desde la cual operen las fuerzas especiales estadounidenses, piensa Stefano Ritondale, responsable en Artorias, empresa especializada en análisis de inteligencia.

"Lo interesante en la lógica de reflexión de la administración (Trump) es utilizar a los kurdos como una oposición armada con el fin de cuestionar lo suficiente al poder establecido como para crear un efecto en cascada que empuje a la gente a volver a salir a la calle y manifestarse", pocas semanas después de la sangrienta represión de protestas contra el costo de la vida.

Los kurdos, un pueblo sin Estado repartido principalmente entre Turquía, Irak, Siria e Irán, son aliados de Estados Unidos desde hace muchos años.

El apoyo estadounidense permitió así a los kurdos de Irak y de Siria conseguir crear una región con cierta autonomía, pero Washington acaba de abandonar a la facción siria que le había ayudado a combatir al grupo yihadista Estado Islámico.

Aunque mayoritariamente son suníes, los kurdos comparten con los persas similitudes culturales y lingüísticas, y los kurdos de Irán (alrededor del 9% de la población) han tenido históricamente menos roces con el poder central que los de Irak y Turquía.

Los azeríes, grupo étnico de Alí Jamenei, son la principal minoría de Irán. Este pueblo túrquico, presente en el noroeste iraní, cerca de Azerbaiyán, está particularmente bien integrado en la sociedad.

Entre las otras minorías figuran los árabes, los turcomanos y los baluches, que también están presentes en el vecino Pakistán, donde llevan a cabo una insurgencia separatista.

- "Línea roja" -

Algunos observadores subrayan, sin embargo, el riesgo de apostar en Irán por aupar a grupos étnicos por el alto riesgo de desencadenar conflictos internos.

Por ejemplo, entre los grupos kurdos y Reza Pahlavi, que vive exiliado cerca de Washington.

Pocos días antes del inicio de la operación militar de Estados Unidos e Israel, cinco grupos kurdos anunciaron la formación de una coalición destinada a derrocar a la estructura de la república islámica, pero también a lograr la "autodeterminación kurda".

Pahlavi los acusó entonces de amenazar la unidad nacional y advirtió: "La integridad territorial de Irán es la línea roja definitiva".

El representante en Estados Unidos de uno de estos grupos, el Partido Democrático del Kurdistán Iraní, asegura que su movimiento desea un Irán federal.

"Nos vemos como una especie de fuerza iraní que quiere preservar la integridad territorial del país, pero creemos que la mejor solución para mantenerla lo más sólida posible es encontrar mecanismos que permitan a todos los iraníes sentir que forman realmente parte de este país", afirma Arash Saleh.

T.Abato--IM