Países de la UE aprueban el acuerdo con el Mercosur
Tras más de 25 años de negociaciones, los países de la UE aprobaron este viernes el acuerdo con el Mercosur, lo que allana el camino a la creación de la mayor zona de libre comercio del mundo.
El acuerdo, pendiente de la luz verde del Parlamento Europeo, incluye varias cláusulas diseñadas para calmar la oposición de los agricultores del bloque comunitario.
En una reunión de embajadores en Bruselas, los 27 Estados miembros de la Unión Europea alcanzaron este viernes una mayoría cualificada, pese a la oposición de países como Francia, Polonia, Irlanda y Hungría.
Es un "paso importante en la política comercial europea y una señal fuerte de nuestra soberanía estratégica", celebró el jefe del gobierno alemán, Friedrich Merz, uno de los principales defensores del acuerdo.
Con este resultado, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, podrá volar a Paraguay y rubricar el acuerdo el lunes con el Mercosur.
Aunque la firma salga adelante en Asunción, el acuerdo no entrará de inmediato en vigor, ya que del lado europeo se necesita también el visto bueno de la Eurocámara, que debe pronunciarse en un plazo de varias semanas.
El resultado allí no está nada claro, ya que unos 150 eurodiputados (de un total de 720) amenazan con recurrir a la justicia para impedir la aplicación del acuerdo.
La Comisión Europea ha estado negociando desde 1999 este vasto acuerdo con Argentina, Brasil, Uruguay y Paraguay, que prevé crear la mayor zona de libre de comercio del planeta, con más de 700 millones de consumidores, y eliminar aranceles a más del 90% de su comercio bilateral.
El sector agropecuario europeo teme el impacto de una llegada masiva de carne, arroz, miel o soja sudamericanos, a cambio de la exportación de vehículos, maquinaria, quesos y vinos europeos al Mercosur.
Los detractores del pacto, empezando por Francia, creen que el mercado europeo puede verse seriamente trastocado por la entrada de productos sudamericanos más competitivos debido a unas normas de producción consideradas menos rigurosas.
Sus defensores, como España y Alemania, estiman en cambio que el acuerdo diversificará las oportunidades comerciales para una UE amenazada por la competencia china y la política arancelaria de Estados Unidos.
Italia, que en diciembre se sumó a la oposición de Francia y consiguió entonces bloquear el acuerdo, cambió esta semana de posición.
Su primera ministra, Giorgia Meloni, celebró "el equilibrio" obtenido con las nuevas cláusulas para proteger al sector primario.
"Siempre hemos dicho que estamos a favor del acuerdo con el Mercosur cuando haya garantías suficientes para nuestros agricultores", dijo.
- Concesiones al sector agropecuario europeo -
Para calmar la ira de agricultores y ganaderos, temerosos del impacto que tendría la reducción de aranceles, la Comisión diseñó una serie de cláusulas y concesiones en los últimos meses.
"Las prioridades agrícolas han estado en el núcleo" de las negociaciones, y "hemos negociado como locos", destacó el jueves Olof Gill, uno de los portavoces de la Comisión Europea.
Entre las medidas, la Comisión anunció en septiembre una serie de garantías para sus sectores cárnico, avícola, del arroz, la miel, los huevos y el etanol, limitando el cupo de productos latinoamericanos exentos de arancel e interviniendo en caso de desestabilización del mercado.
En diciembre, la Comisión anunció además que abrirá una investigación si el precio de un producto del Mercosur es al menos un 8% inferior al de la misma mercancía en la UE, y si el volumen de importaciones aumenta más de un 8%.
El ejecutivo europeo se comprometió igualmente a legislar sobre los residuos de pesticidas en las importaciones, un aspecto que los agricultores denuncian como indiciario de una "competencia desleal".
La Comisión anunció esta misma semana la prohibición total de tres sustancias: tiofanato-metilo, carbendazima y benomilo, sobre todo en cítricos, mangos y papayas.
Francia decretó el cese temporal de algunos productos agrícolas tratados con sustancias prohibidas en la Unión Europea, principalmente sudamericanos.
Aguacates, mangos, guayabas, cítricos y papas, entre otros, no podrán entrar en Francia si contienen cinco fungicidas y herbicidas prohibidos en Europa.
Aun así, agricultores de distintos países siguen con las protestas. En París, varios tractores continúan apostados en las entradas de la ciudad.
Y en Polonia, un millar de agricultores empezaron una marcha por el centro de Varsovia poco después de la aprobación del acuerdo.
"Esto matará la agricultura en Polonia", dijo Janusz Sampolski a AFP. "Dependeremos de las cadenas de suministro de otros países", agregó.
S.Carlevaro--IM