Países unen esfuerzos en Santa Marta para empezar a alejarse del petróleo
Los países reunidos en Santa Marta unieron esfuerzos este miércoles para empezar a marchar hacia una salida de las energías fósiles, pese a todavía tener que convencer al resto del mundo, que incluye grandes productores como Estados Unidos y China.
Frustradas con las negociaciones climáticas entre casi 200 países en la ONU, en punto muerto, casi 60 naciones participaron durante dos días en esta primera conferencia en Colombia para abandonar el petróleo, el gas y el carbón, principales responsables del calentamiento de planeta.
Aunque fue planeada hace meses por Colombia y Holanda, la cita adquirió especial relevancia por la guerra en Irán, que ha hecho disparar los precios del crudo y puesto en peligro la seguridad energética mundial. El barril de Brent superó este miércoles los 119 USD, su mayor nivel desde 2022.
"Todos los que estamos aquí es porque queremos ir hacia adelante", resumió al término de la conferencia la ministra holandesa del Clima, Stientje van Veldhoven.
Se obtuvieron "grandes resultados", dijo por su parte su colega colombiana de Ambiente, Irene Vélez.
Citó en concreto la creación de un panel científico internacional para asesorar a los países que ya buscan trabajar en la transición y la cooperación para construir hojas de ruta nacionales para dejar de utilizar los combustibles fósiles.
Francia presentó el martes su propio documento con metas concretas, lo que fue considerado un ejemplo de una gran economía por expertos presentes en Santa Marta.
El bloqueo del estrecho de Ormuz debido a la guerra en Oriente Medio ha "sacudido el sistema de los combustibles fósiles" y eso "estimuló" la conferencia, dijo por su parte el secretario de Estado alemán de Medio Ambiente, Jochen Flasbarth.
"Se pudo sentir en Santa Marta, una especie de nuevo comienzo, de que las cosas pueden ir por el camino" de la transición, agregó.
En la COP28 de Dubái de 2023, la comunidad internacional se comprometió a iniciar una transición para abandonar los combustibles fósiles.
Sin embargo, desde entonces no se ha avanzado debido a la oposición de grandes países contaminantes como Estados Unidos, China o las monarquías petroleras como Arabia Saudita, ausentes en Santa Marta.
Las emisiones de gases de efecto invernadero procedentes de estos combustibles volvieron a aumentar en 2025 hasta alcanzar un máximo histórico.
"Esta conversación no pudo avanzar" hasta ahora en la ONU "porque su estructura de consenso está obsoleta", dijo el representante de Panamá, Juan Monterrey.
"Es la primera vez que podemos tener una conversación real sin una estúpida cuestión de orden del día, sin un estúpido procedimiento que hace descarrilar toda la sesión", fustigó.
- Contradicciones y paradojas -
La conferencia expuso no obstante sus contradicciones y paradojas.
Varias naciones africanas ricas en petróleo afirmaron que seguirán perforando para apoyar su desarrollo, muestra de las tensiones entre la necesidad climática y la realidad económica de los países productores en desarrollo.
"No es una eliminación progresiva, sino una reducción progresiva. Ese es el mensaje", declaró a la AFP Onuoha Magnus Chidi, asesor del ministro de Desarrollo Regional de Nigeria.
"Estamos reduciendo gradualmente, y decimos que debe haber una planificación anticipada... tiene que ser justa para todos", agregó Chidi, cuyo país es uno de los principales productores de petróleo y gas de África.
Senegal, que descubrió recientemente petróleo y gas frente a sus costas, pidió equilibrar los objetivos climáticos con las prioridades de desarrollo.
"Queremos afirmar nuestro derecho al desarrollo, con plena responsabilidad", declaró a la AFP Serigne Momar Sarr, asesor técnico del ministerio de Medio Ambiente de Senegal.
Los ausentes por su parte siguen adelante.
Ecuador informó el miércoles que empezó a explotar petróleo en la selva amazónica por primera vez con la técnica del fracking, cuestionada por sus afectaciones al medio ambiente.
La conferencia de Santa Marta tendrá al menos una segunda parte en 2027, en la isla de Tuvalu, en el Pacífico, amenazada por la subida del nivel del mar debido al calentamiento.
C.Abatescianni--IM