La lucha detectivesca contra el tráfico de animales salvajes en Tailandia
Leopardos, cálaos y hasta un oso hormiguero, son algunos de los animales salvajes que el equipo de Nawee Changpirom ha rescatado del tráfico ilegal en Tailandia, un destino que se presta a esta actividad criminal por su abundante fauna y su acceso por cielo, mar y tierra.
"Incluso encontramos corales vivos escondidos en un techo", explicó a la AFP.
Nawee dirige una unidad de intervención del Departamento de Parques Nacionales, Fauna Silvestre y Conservación de las Plantas (DNP) que intenta detener la venta de todo tipo de bienes, desde marfil de elefante africano hasta monos destinados a ser mascotas o a experimentos de laboratorio.
Junto con el tráfico de armas, drogas y personas, el comercio ilegal de fauna silvestre es una de las formas más extendidas y rentables de delincuencia organizada a nivel mundial. La dirigen cárteles transfronterizos.
El departamento de Nawee creó en 2023 una Unidad de Inteligencia contra los Delitos contra la Fauna Silvestre (WCU) con tres empleados fijos encargados de rastrear e interceptar las compras ilegales.
Pasan parte de su tiempo en las redes sociales, que ahora son "el canal clave" para comprar y vender animales ilegales, explica el director del WCU, Polawee Buchakiet.
Los traficantes suelen decir que los animales necesitan una nueva casa, en vez de ofrecerlos explícitamente a la venta, y evitan dar detalles que revelen donde se encuentran.
- Agentes encubiertos -
Pero la WCU tiene oficiales encubiertos que pueden rastrearlos.
Un agente encubierto conocido por el seudónimo "Tee" se ha subido a postes eléctricos disfrazado de técnico para asomarse a los patios y hacer fotos, y se ha hecho pasar por topógrafo para mirar por las ventanas de las parcelas vecinas.
Porque la WCU necesita pruebas para obtener órdenes judiciales que le permitan entrar y confiscar a los animales.
En algunos casos el equipo no logra localizar a los vendedores, llega demasiado tarde y encuentra a los animales muertos o muy enfermos.
Además los animales suelen estar estresados por la pérdida de su hábitat y su grupo familiar.
Cuando es así "me pregunto si podríamos haber hecho algo para llegar antes", declaró Tee, de 43 años, a la AFP. Para él "sean grandes o pequeños, las vidas de todos los animales son valiosas".
- Mascotas exóticas -
Para sus seis meses de edad, el mono de hoja acurrucado en la mano de la veterinaria del DNP, Thanawadee Phaichana, es muy pequeño.
Lo encontraron en un equipaje en el aeropuerto Suvarnabhumi de Bangkok, con destino a India, donde la demanda de animales exóticos ha aumentado.
Un segundo mono encontrado en la misma maleta murió tras ser rescatado.
A algunos de los animales "les administran sedantes o incluso anestésicos ligeros para evitar que se muevan o hagan ruido", explicó Thanawadee.
Los animales rescatados en Bangkok y sus alrededores suelen recibir tratamiento en la DNP antes de ser trasladados a un santuario.
Los animales más mayores y sanos podrían volver a la naturaleza, pero a los más jóvenes les cuesta aprender las habilidades necesarias para sobrevivir.
"Me dan pena", declara Thanawadee.
Los traficantes de animales salvajes se exponen a hasta 10 años de prisión, o 15 en el caso de especies en peligro de extinción. Pero a veces los tribunales desestiman los casos.
El equipo también se enfrenta a la falta de cooperación de las plataformas de las redes sociales y una escasez crónica de personal y fondos.
H.Gallo--IM