El control de Trump sobre su partido se pone a prueba en el Congreso
El control del presidente estadounidense Donald Trump sobre su partido se pone a prueba este jueves en el Congreso, en una serie de votaciones que evidencian divisiones dentro de los republicanos.
El Senado inició una maratón legislativa para debatir un texto que prevé la financiación del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) y de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) con cerca de 70.000 millones de dólares durante tres años.
Los demócratas, que critican las actuaciones de estas dos agencias desde el regreso de Trump al poder en enero de 2025, se oponen firmemente a este proyecto y planean proponer una serie de enmiendas para vaciarlo de contenido.
Si bien la financiación del ICE y la CBP cuenta, en general, con el consenso de la derecha, no ocurre lo mismo con otros apartados del texto, añadidos a petición de la Casa Blanca.
Entre los aspectos en cuestión está el propuesto fondo "antiinstrumentalización", de cerca de 1.800 millones de dólares, destinado según el gobierno a indemnizar a individuos que considera víctimas del sistema judicial.
La oposición demócrata lo denuncia como una "caja negra" que podría beneficiar a los partidarios de Trump que asaltaron el Capitolio del 6 de enero de 2021.
Varios legisladores republicanos también han expresado su rechazo a este fondo, entre ellos los senadores Mitch McConnell, antiguo líder de la mayoría, Thom Tillis y Lisa Murkowski.
Al otro lado del Capitolio, en la Cámara de Representantes, los congresistas planean votar este jueves un paquete de 8.000 millones de dólares de ayuda militar a Ucrania, justo cuando el gobierno de Trump ha reducido en gran medida el apoyo a Kiev instaurado por su predecesor demócrata Joe Biden.
Si las enmiendas sobre el fondo "antiinstrumentalización" y el texto sobre Ucrania se aprueban representarán un nuevo revés para Trump en el Congreso.
El miércoles, la Cámara Baja aprobó una resolución para ordenar el fin de la guerra contra Irán —un texto de alcance sobre todo simbólico— gracias a los votos de cuatro legisladores republicanos. El Senado podría hacer lo mismo en los próximos días.
Inicialmente, el proyecto de ley sobre el ICE y la CBP también preveía 1.000 millones de dólares para el Servicio Secreto, la agencia encargada de proteger a las figuras políticas en Estados Unidos.
Los fondos debían utilizarse para infraestructuras de seguridad relacionadas con el proyecto de salón de baile en la Casa Blanca promovido por Trump.
Pero, ante la oposición de varios senadores republicanos, que rechazan el uso de fondos públicos para este fin, el proyecto de ley ya no incluye esos 1.000 millones de dólares.
T.Zangari--IM