El partido de Putin se perfila ganador en elecciones rusas marcadas por ataque ucraniano
El partido del presidente Vladimir Putin, Rusia Unida, se perfila como ganador de unas elecciones legislativas estrictamente controladas que se vieron sacudidas el domingo por el mayor ataque ucraniano contra Moscú desde el inicio de la guerra.
Más de 1.600 drones se abalanzaron contra el territorio ruso en la madrugada de la tercera y última jornada electoral, que empezó con dos muertos y una refinería de petróleo incendiada en Moscú.
Un sondeo a boca de urna del Centro de Investigación de la Opinión Pública de Rusia, la encuestadora estatal (VCIOM), otorgó a Rusia Unida un 49,4% de los votos, casi el mismo resultado que en las últimas elecciones de 2021.
El Ministerio de Defensa ruso acusó a Ucrania de querer "perturbar la voluntad democrática de los ciudadanos rusos" y prometió "intensificar" sus bombardeos contra Kiev.
Fue el mayor bombardeo contra Moscú desde el inicio de la guerra en 2022. Unos 450 drones fueron lanzados contra la capital, dijo su alcalde Serguéi Sobianin, que denunció un "ataque sin precedentes".
En las afueras de la ciudad, un dron agujereó un edificio de apartamentos, con la fachada calcinada y varios pisos destruidos, y un incendio en una refinería provocó una columna de humo negro.
El presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, aseguró que los ataques del domingo tuvieron "un impacto muy importante en la región de Moscú".
Al menos dos personas murieron, dijo el gobernador regional de Moscú, Andréi Vorobiov. Además, 400 fueron evacuadas por un incendio en un edificio residencial, agregó.
Otro dron ucraniano alcanzó un autobús en la región de Jersón, controlada por Rusia, con un saldo de dos muertos, entre ellos una empleada de la Comisión Electoral, anunció esta última.
- "Ataque sin precedentes" -
Las elecciones para renovar los 450 escaños de la Duma, la cámara baja rusa, fueron las primeras legislativas desde el estallido de una guerra cada vez más presente en las vidas cotidianas de los rusos.
En represalia por los bombardeos contra sus ciudades, Ucrania ha incrementado sus ataques contra Rusia, llegando a los Urales y Siberia y causando escasez de combustible por los ataques a refinerías.
Rusia Unida, ganadora de todas las elecciones parlamentarias desde 2003, partía con la victoria prácticamente asegurada.
Todos los rivales que concurrían respaldaban las políticas de Putin y la operación en Ucrania. El único contrario a la guerra, Yábloko, fue excluido de la contienda semanas antes por el Tribunal Supremo.
Según el sondeo del VCIOM, por detrás de la formación gobernante quedaron el Partido Comunista y el partido nacionalista LDPR, con el 14,2% y el 10,7%, respectivamente.
Pero su encuesta no incluye los votos emitidos por vía electrónica ni los de los militares movilizados. "Por esa razón, creo que el resultado de Rusia Unida será más alto", dijo el director del VCIOM, Valeri Fédorov.
Antes de las elecciones, Putin instó a la ciudadanía a participar y consideró el voto como una muestra de apoyo a las tropas rusas y una "respuesta conjunta a quienes quieren debilitar a Rusia".
La participación, uno de los interrogantes de las elecciones, superaba el 50% a media jornada del domingo, según la Comisión Electoral.
En Moscú, el programador Igor Safronov, de 30 años, apostó por el partido liberal Gente Nueva "porque, ante todo, no quería votar por Rusia Unida".
Tatiana, por contra, confió en la formación de Putin. "Es el partido más grande, el que más trabaja y el más productivo", dijo el sábado la mujer de 71 años.
- Ciberataques -
Además de la lluvia de drones ucranianos, la Comisión Electoral denunció unos mil ciberataques contra la infraestructura de votación.
La presidenta del órgano, Ella Pamfilova, no señaló a un responsable concreto, pero dijo que parecían ser obra de "grupos altamente profesionales y bien coordinados que utilizan herramientas de inteligencia artificial".
Entre los opositores al Kremlin, hubo discrepancias sobre qué estrategia seguir en los comicios tras la exclusión de Yábloko.
En los últimos tiempos, los adversarios políticos de Putin fueron en su mayoría empujados al exilio y su principal opositor, Alexéi Navalni, murió en una prisión del Ártico en 2024.
Su viuda, Yulia Naválnaya, llamó a los rusos contrarios a la guerra a emitir su voto de forma sincronizada al mediodía del domingo, una táctica ya usada en las elecciones presidenciales de 2024.
Pero Yábloko discrepó y argumentó que era mejor abstenerse.
En Berlín y Londres, decenas de opositores exiliados se manifestaron frente a las embajadas rusas con lemas como "Rusia será libre", "No a la guerra" o "Digan no a Putin".
S.Carlevaro--IM