Más de 31.000 personas reclaman investigación pública del presunto acoso a exacadémico de Cambridge
Más de 31.000 personas, incluidos varios legisladores, firmaron una petición instando al primer ministro británico, Andy Burnham, a impulsar una investigación pública sobre el presunto acoso mediático contra el difunto académico Jason Arday, informaron los organizadores este domingo.
La petición fue lanzada por el grupo activista Good Law Project después de que Arday, nombrado hace tres años como el profesor negro más joven de la historia de la Universidad de Cambridge, fuera hallado muerto el viernes.
Good Law Project había apoyado a Arday desde que éste presentó su dimisión a principios de este mes tanto a la universidad como a su puesto de profesor asociado en el Jesus College, después de que ambas instituciones iniciaran investigaciones por supuestas acusaciones de plagio y de fabricar o exagerar su historia personal.
"No puede haber ninguna duda de que la trágica muerte del doctor Arday fue el resultado directo, previsible y previsto del acoso de la prensa", señaló Good Law Project en su página web.
El grupo añadió que "no puede haber ninguna duda de que el racismo se encontraba en el corazón de esta historia".
Familiares y amigos de Arday denunciaron "una campaña constante de abusos" desde su nombramiento en 2023.
Las acusaciones contra Arday, de 41 años, habían recibido una amplia cobertura mediática en la prensa británica después de que otro académico —el autodenominado "realista racial" Nathan Cofnas, despedido de su puesto en Cambridge en 2024— afirmara en julio haber encontrado numerosos casos de plagio en la obra del profesor.
Los medios británicos y comentaristas de derecha se aprovecharon de la polémica, alegando que Arday, que rebatió las acusaciones, se había beneficiado de forma injusta de las políticas de diversidad, igualdad e inclusión (DEI).
En una carta publicada cuando dimitió el 5 de agosto, Arday dijo que la decisión era "la única manera" de poner fin a un "periodo difícil", pero que no debía "confundirse con una aceptación de las narrativas" que han circulado sobre él.
E.Mancini--IM